Tinta tibia: Mirada mundial.

0
163

Durante su vida y luego tras su muerte, hace muy, pero muy poco, fue uno de los que también nos ayudó, oh, demiurgos presumidos del graphein y el gnosein, cuando puesta voluptuosa, Nereida insinuante (como decía Pessoa), maja seductora al servicio de la política, la que no nos aconsejo ni  Platón, ni Hobbes ni Duverger, del Mercado y del pragmatismo sajón, el que erige el Muro de los pobres, a preguntarnos, ¿Qué es la política’.

Ha muerto a los 92 años, Giovani Sartori, tan polémico, rabioso y arrogante, como buen politólogo y sociólogo. El “Frustino”, pequeño látigo, de la clase política italiana y mundial Sortori, recibió el año pasado la “Orden mexicana del Águila Azteca”, máximo galardón al mérito extranjero, en la Embajada de México en Italia, donde no faltó el humor del joven, Matteo Renzi; por igual recibió el muy famoso español “Príncipe de Asturias en Ciencias” en 2005 por sus enormes aportes a la teoría democrática, al estudio del orden político actual y por su labor académica en la que ha forjado nuevos pensadores de la modernidad; de hecho, pude “asomar la cabeza” en el aula donde impartía en la universidad de Columbia, sobre al 116 Broadway, Av. en NY. El florentino, nos deja para “ver” y releer, el destino de las criaturas que “miran pero que no piensan, que ven pero que no entienden”. Los que queramos entender la sociedad teledirigida, los seguiremos buscando. ¡Molto Bene Sartori¡.

Comentarios