Tinta tibia: Mirada mundial

0
163

El 23 Abril, Día Mundial del Libro por beneplácito de la UNESCO a partir de 1996, para honrar el fin de la andadura delirante de Cervantes y el  talento desbordado de Shakespiare, Castellana e Inglesas las voces, y en el que Francia lee su suerte en clave de urnas, misma que será la invitada el próximo viernes 25 a la trigésima Filbo, Feria Internacional del Libro de Bogota, Colombia, con los premios Nobel, 2001, el caribeño y Británico, V. S. Naipauk y el 2003, el Sudafricano, J. Maxwell Coetzee, el mismo autor de “Desgracia”, nos sugiere volver la mirada a la Vigésima FIL, Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2017, inaugurada ayer en honor al muy sensible, René del Risco Bermudez, sí, el vate y publicista, petromacorisano de ” El cumpleaños de Porfiro Chavez”, “Ahora que vuelvo Tom” (con su gorra del Licey),  y “En el barrio no hay banderas”, en la que “no hay” los libros del país invitado, Paraguay, que pudiera privarnos de leer la superba “Yo el Supremo” del agudo Augusto Roa Bastos o Josefina Pla, la de “” Aquí no ha pasado nada “. Esperemos que los libros en castellano o guaraní paraguayos, terminen por  lleguen a isla para no tener que cuestionar el tema mismo de la canción que interpretara  la Compañía Nacional de Teatro en la Gala de apertura, ” Hay un libro para todo “, pues seria una triste comedida recordada desde Santo Domingo al Icaparaí y no tan dulce como la ” Caña Brava”. Yo, presumido, si tengo para hoy a la mano, y sin ferias, una  formidable novela sobre el martirio, la pena, el dolor, el ejemplo, la exquisita  obra músical y la tenaz soledad de Shostakovich, por caprichos del entumecido Stalin. Gracias, Pedro Guerra, desde Tenerife, por recordarlo.

Comentarios