Tinta tibia: Mirada mundial

0
129

Por ser, casi, antes de ayer, el Día Internacional de las Enfermedades Raras o por amnesia voluntaria, habría que atribuir lo dicho por el, cada día más impredecible, comerciante presidente Trump, ante gobernadores republicanos, “debemos volver a ganar las guerras como cundo yo era joven, pues ahora las perdemos todas”, en el acto en que, antes de su primer discurso ante el Congreso, prometió 54 mil millones de dólares para defensa, que de seguro, joderán y chingaran los programas sociales, la diplomacia, entre ella, los fondos de la USAID, que impone rectas fiscales, agendas políticas, económicas y reformas jurídicas en países de mentira alineadas con los intereses de Washinton, y en el cual nadie le recordó que nació en el 46, por lo que era joven cuando sí perdieron la guerra de Vietnan, del 65 al 75 cuando la CIA y el Pentágono apoyaron el Sur contra el Norte de Ho Chi Minh, hasta la caída de Saigon, donde lo demás es la historia en cifras: más de 50 mil soldados USA muertos, entre ellos la 59 división aerotransportada, que invadió Santo Domingo en el 65. y más de 660 mil vietnamitas fallecidos; al parecer en en ese período, Trump tuvo una glaciación cerebral. En el reiterado encuentro, volvió a cargar y mofarse con los medios, The New York Time, W. Post, CNN, y hasta con la prestigiosa Revista, The Newyorker; acto seguido, dispuso acciones contra el programa de salud universal u Obamacare. Sólo 120 altos oficiales, generales y ex secretarios de defensa le solicitaron no aprobar ese presupuesto para la Armada, pues estimularía el gasto en otros países y restaría fondos, casi el 70%, a la tímida OTAN, de Stoltenberg. Ayer, primero de Marzo, terminaron para la cristiandad los carnavales, las carnestolendas o fiestas de los excesos e inicio, venido desde la temprana Edad Media, del Miércoles de Ceniza o Cuaresma, a propósito que referimos payasadas y diabluras. En esta modernidad liquida, gracias Bauman y en esta apología de la locura, gracias Foucault, todo se interrelaciona y corresponde por canales causales, por ello, en el México cliente, convulso, desde su período prehispánico entre sus distintas culturas, desde el mismo periodo de la evangelización a sangre y fuego, y desde su festividad Revolución, que bien plasmaran Azuela, Krauze, Mayer, entero otros, hasta el México de los carteles de la droga, los feminicidios en Ciudad Juarez, los normalistas de Ayotzinapa, la corrupción, la impunidad y la desigualdad, se empina el México de las muchas cosas grandes y posibles, como las actuales simultaneas de : la exposición inédita de Sueños Urbanos, con 20 obras escultóricas y pictóricas de Salvador Dali, el que dijo, “El Surrealismo soy yo”, realizadas entre 1974 y 1980, exhibidas en el Paseo de la Reforma, por la Fundación Slim y Museo Soumaya, la habilitación nocturna en el sitio arqueológico más visitado del mundo, el centro prehispánico de Teothiuacan, la 38 FIL del Palacio de Minería, con Querétaro como Estado invitado y en Acapulco, el Abierto de Tenis de México, con cinco de los más afamadas raquetas del mundo, Nadal, Djokovic, Juan Martin del Potro, entre otros; se suma en otra época del año el Gran Premio de México de FI; mucho se ha sentido la muerte del fundador del mundial, Festival Int de Jazz de la Riviera Maya, Quintana Roo, Fernando Toissaint.

Comentarios